La Tola


Coliseo Julio César Hidalgo

El coliseo Julio César Hidalgo fue el primer Escenario de Quito ubicado en la Tola. Fue construido en el año de 1953 y existe hasta la actualidad. En él se practican varias disciplinas deportivas y se realizan eventos artísticos, políticos y musicales, nacionales e internacionales.


Según Victoria Molina, administradora del Coliseo, fue fundado en el año de 1953. La cubierta es de hierro, comprada una parte a la Compañía Shell y la otra a la FAE. Como era sociedad anónima, los pioneros y mayores accionistas fueron: el Dr. Eduardo Salazar Gómez, el Dr. José María Falconí (presidente del directorio), el Dr. Frank y el señor Charles Bellow, entre otros.
El Mayor Bolívar Cevallos, uno de los primeros gerentes, recuerda que cuando el Coliseo se inauguró, todavía estaba en construcción. Se realizó una exhibición de tenis con Pancho Segura y algunos deportistas americanos. Cuando se terminó de construir se realizaron varios programas y espectáculos como la presentación de varios artistas nacionales e internacionales. Para todos los eventos el valor de luneta era de 25 sucres y general costaba 10 sucres, precio que variaba en eventos internacionales.
Este coliseo es una joya arquitectónica ubicado en la calle Olmedo (entre las calles Pedro Fermín Cevallos, Pichincha y Manabí).  Es un referente no solo del barrio La Tola, sino de Quito y del país entero. Fue el primer escenario deportivo del país. Se han presentado artistas como: Ernesto Albán y sus estampas quiteñas y varios intérpretes de la música nacional. También se  han realizado grandes festivales musicales que fueron y son hasta hoy parte del coliseo. Los moradores de la Tola manifiestan: “no olvidaremos nunca la música nacional con Benítez y Valencia, Miño Naranjo, las hermanas Mendoza Suasti, Los Brillantes; todos llenaban el Coliseo Julio Cesar Hidalgo”. También se realizaban reuniones políticas con la presencia de algunos presidentes de la república y otras personalidades.

El encuentro deportivo más importante que se puede mencionar y fue un éxito es: “El Sudamericano de Básquet”, que organizó la Asociación de Basquetbol de Pichincha. También se organizaban campeonatos interprovinciales de básquet, en los que por lo general las finales eran entre Guayas y Pichincha. Siempre recordamos  a los mejores básquetbolistas como: Pablo y Pío Sandifor, Cuto Moran, Nicolás Lapenti (en Guayas), Gonzalo Cevallos “Patallucha”, Ramiro y Juan Escalante, Alberto Estrella y Xavier Martínez (en Pichincha).

Las mejores tertulias y lo tradicional hasta la actualidad, eran las reuniones de baloncesto intercolegial. Participaban todos los colegios fiscales, particulares y religiosos. Eran famosos los enfrentamientos de básquet entre el Colegio Mejía y el San Pedro Pascual.  Las barras del Mejía gritaban: “Si ganamos les pegamos y si perdemos les matamos”. Cada vez que jugaba el Mejía llegaba la Policía y lanzaban gases para dispersarlos. Los moradores de La Tola siempre estaban llorando pero a la vez tenían la alegría de disfrutar el coliseo lleno de estudiantes y deportistas. En la actualidad se siguen realizando en este coliseo los campeonatos intercolegiales de básquet y varias disciplinas deportivas.

En el interior del coliseo, en las puertas laterales, funcionaba la Asociación de Box, de Ciclismo, y había mesas de ping-pong. Posteriormente hubo billas y billares y los jóvenes acudían a practicar estos deportes.

El boxeo también era una de los deportes que llenaba el coliseo de seguidores. Los vecinos y aficionados hacían largas filas para ingresar a mirar las peleas de box. Quiénes se destacaban en la disciplina del boxeo fueron: Eugenio Espinoza, Jaime Valladares, Petizo Sánchez, Enrique y Daniel Guanín. Ellos se enfrentaban con boxeadores extranjeros. También se presentaba la lucha de cachascán internacional. Quien organizaba era Oswaldo Icaza. Su ingenio para promocionar el evento era conocido por todos. En el hall del Coliseo, que daba a la calle Olmedo, colocaba un ataúd anunciando que viene la muerte: “las viejitas del barrio creían que en realidad se estaba velando a un difunto. Empezaban a rezar y a santiguarse”. Entre los famosos luchadores de la época del cachascán está el “Mongol”, “el Monge Loco”,” el Santo”, “Blue Demon” entre otros.

Además en el Coliseo, se realizaban funciones de cine de lunes a domingo. Se disponía de una pantalla gigante que se decía era una de las mejores de Sudamérica. El valor de la luneta era de cinco sucres y general de tres sucres.  En semana santa se programaban películas de la época. La gente esperaba haciendo fila para las funciones de vermuth y de cine continuo.

Con el avance del urbanismo, el crecimiento de la población de Quito y la práctica de nuevas disciplinas deportivas, los gobiernos vieron la necesidad de construir nuevos escenarios deportivos, con la capacidad de recibir a los miles de deportistas y aficionados. Por ello se construyó varios  coliseos y espacios deportivos. Entre estos, el principal fue el coliseo General Rumiñahui. El Coliseo Julio Cesar Hidalgo ha sido remodelado varias veces por los gobiernos de turno, por lo que sigue sirviendo a los deportistas que lo consideran una joya arquitectónica y emblemática del deporte y del barrio La Tola.




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